Entorno

La villa amurallada de Urueña se encuentra enmarcada sobre una loma en las estribaciones de los Montes Torozos divisando un basto terreno que la hace única. Estos montes constituyen un relieve relicto que hace de charnela entre la campiña vallisoletana y una de las comarcas españolas de mayor abolengo (la Tierra de Campos), que ofrece sin confín un ecosistema de estepa cerealista de singular importancia mundial.

A pesar de la configuración tremendamente aplanada de toda la província, Urueña se encuentra en una ubicación privilegiada a 832 metros de altitud que le proporcionan unas vistas inigualables a lo largo de toda su periferia.

En sus montes podemos hallar bosques poblados de encinas, pinos y robles que lo convierten en una importante reserva de recursos cinegéticos.

Desde el adarve noroeste de la muralla el visitante puede contemplar la inmesa llanura mesetaria divisandose en días claros la Sierra de La Culebra al este o los Montes de León al noroeste con el Teleno como su máximo exponente. Cabe destacar los atardeceres de intensos colores que desde ella podemos disfrutar.

Alrededores

Aldededores de Urueña

  • paisaje urueña 1
  • paisaje urueña 2

Monasterio de La Santa Espina

El Monasterio de la Santa Espina se encuentra ubicada en un precios valle rodeado de arboleda. El conjunto monumental es de una enorme belleza y elegancia. Rodeado, como en otros casos, de preciosos jardines que hacen más agradable su visita.

La fundación cisterciense se lleva a cabo a mitad de siglo XII, en tiempos del emperador Alfonso VII. Las partes más antiguas de tradición románica son, sin embargo, ya del XIII.



San Cebrián de Mazote

Como recuerdo de las numerosas comunidades mozárabes que se instalaron para repoblar la cuenca norte de Duero, allá por el siglo X, en San Cebrián de Mozote se ha conservado hasta nuestros días una de las joyas más representativas del arte mozárabe. La Basílica mozárabe de San Cebrián de Mazote es uno de los monumentos de este estilo más importantes de la península.



Villagarcía de Campos

La Iglesia donde está instalado el Museo de arte sacro de Villagarcía fue mandada construir por Magdalena de Ulloa, tras la muerte de su marido D. Luis de Quijada, señor de Villagarcía y hombre de confianza del emperador Carlos V. La iglesia está vinculada a la Compañía de Jesús.

La caja de la torre del reloj y la antigua sacristía de los capellanes componen el Museo propiamente dicho, alberga éste gran variedad de ornamentos litúrgicos, reliquias, esculturas, piezas de orfebrería, pintura, etc.

La capilla del relicario, la Sacristía mayor y la capilla del noviciado permiten observar la importancia de la escultura barroca castellana, así como apreciar el cambio que supuso la contrarreforma para el arte español.